La previa antes de llegar al boliche había sido la misma de siempre. Reunión en casa de una de las chiquis, selección de la pilcha adecuada para la ocasión y algo de tomar para calmar las ansiedades de un sábado distinto. Maravilloso, presagió Lucía Rossi, una chica como cualquier otra que esperaba por su príncipe azul pasadas las 12 en una disco de 24 de Septiembre al 1.000. Todo venía saliendo al pie de la letra para "Lu". Salvo por un detalle: un cruce de miradas con Alejandra López Zelarayán, la agresora, según la denuncia realizada en la Comisaría 1ª por la familia Rossi, de un desenlace teñido con sangre y golpes. El tiempo, maldita daga, consumió la cita entre Lucía y Roberto. Era hora de regresar a casa. Pero justo cuando la despedida llegaba como la frutilla del postre, apareció Alejandra. "López Zelarayán me agarró del pelo, me insultó y siguió de largo", relata a LA GACETA, todavía tensa, Lucía, y pide perdón por el tono pausado de su voz. "Me duele mucho", reconoce mientras deja a la vista una de las tantas marcas que recibió tras la feroz golpiza de la que fue víctima. "Fueron seis, pero todavía no se las identificó a todas. Estamos en proceso", adelanta Bruno Rossi, padre de la joven, de 18 años. La causa se tramita en la fiscalía V de instrucción, a cargo de Alejandro Noguera. "Fue todo muy rápido. Me agarraron de atrás, me tiraron al piso y empezaron a golpearme. El chico que estaba conmigo intentó separarlas de mí, pero también le pegaron. ?Vos no te metás, le recriminaban...", toma aire "Lu" y continúa. "Te juro que no sé por qué me pegaron. Esa chica siempre fue violenta -acusa-. Desde hace un año que me viene amenazando. Yo estaba tranquila, porque mi hermano había hablado con ella. Según Alejandra, todo había quedado en un malentendido", dice Lucía, casi al borde del llanto. "No salgo más a la calle. Menos voy a pisar un boliche del centro. Nunca imaginé que me pueda pasar algo así", se lamenta la joven modelo, y describe otro capítulo de su pesadilla. "Mientras estaba en el piso, me tiraron un botellazo y me quisieron prender fuego. Por suerte, hubo gente que me ayudó. Un cuida coches las terminó de espantar. Ahí me pudieron llevar al hospital Padilla. El sábado había empezado como la mejor noche de mi vida y terminó como la peor", relató.
"Yo hago esto porque no quiero que vuelva a pasar algo así. Y lo hago porque ella está bien, sino, ya hubiera matado a varios", dice todavía indignado Bruno Rossi. "Esa chica Alejandra López Zelarayán atacó a varias ya, pero nadie se animó a denunciarla. No es mi caso. Si uno de mis hijos hiciera algo así, yo mismo lo metería preso", criticó el airado padre.
El descargo
"Prefiero mantenerme fuera de esto, pero tengo entendido que había una disputa entre ellas", se excusó Leo López Zelarayán, hermano de la denunciada. "Ahora no puedo hacer ningún tipo de comentario. Estoy enferma y, la verdad, esto me afecta mucho", se disculpó Roxana Zelarayán, madre de Alejandra.
Secuelas de una golpiza
Lucía recibió ocho puntos de sutura externos y otros tantos internos debajo del labio. Además, sufrió una herida cortante en el ojo derecho. Tiene moretones en la espalda, en la cabeza, y diversos hematomas en todo el cuerpo. Recibió varias mordidas. La joven está -aún- visiblemente consternada por el ataque.